Cuenca vuelve a superar el límite de pequeñas partículas PM10
Cuenca no fue ajena durante el invierno recién terminado al incremento generalizado registrado en el conjunto del país de los niveles máximos de pequeñas partículas (polvo, cenizas, hollín, cemento, polen) de entre 10 y 2,5 micras de diámetro dispersas en la atmósfera, conocidas como PM10, al haber superado en la segunda quincena de febrero los niveles máximos permitidos.
En concreto, estos se situaron en 75 microgramos por metro cúbico (µg/m3) frente al máximo permitido de 50 µg/m3.
Detrás de este aumento de la contaminación estuvo el anticiclón registrado en febrero en España, que provocó situaciones de tiempo estable, con ausencia de precipitaciones, y temperaturas más altas de lo habitual en estas fechas, lo que en vez de impedir que las partículas se dispersaran por el aire hizo que se mantuvieran a ras del suelo, acumulándose y haciéndose más perceptibles.
Carlos Villeta, de Ecologistas en Acción, advierte de que esta situación, que este año ha tenido una especial difusión por el eco que le han dado medios de comunicación de ámbito nacional, “no es nueva: ocurre todos los años desde hace más de dos décadas”, sin que a su entender la mayor parte de las administraciones locales hagan nada para intentar reducir los niveles de contaminación.
Entre las escasas excepciones estarían las ciudades de Avilés, Gijón, Oviedo, Madrid, Barcelona y Valladolid, donde sí se han adoptado restricciones del tráfico con el fin de reducir las emisiones contaminantes.
Ecologistas en Acción denuncia que el ayuntamiento de la capital no haya tomado ni una sola medida para reducir el tráfico ni les haya hecho llegar el Plan de Movilidad
En el caso de Cuenca, sigue sin haber límite alguno al tráfico de vehículos, ni siquiera en el acceso al Casco Antiguo de la ciudad, donde sobre todo los fines de semana se forman molestos atascos, pues el sistema de control de matrículas puesto en marcha el pasado verano limita la circulación por esta zona a 30 kilómetros por hora y a un máximo de 30 minutos pero permite que los coches lo sigan atravesando en su totalidad y que muchos conductores busquen aparcamiento en lo alto del barrio del Castillo.
Fuente: Las Noticias de Cuenca.
