La vendimia en Castilla-La Mancha recupera su ciclo tras el adelanto de campañas anteriores
La climatología favorable y la lluvia de la pasada primavera han favorecido una adecuada maduración de la uva, que va a devolver la vendimia en Castilla-La Mancha a su ciclo natural y a las fechas más habituales, frente a los adelantos los últimos años o de la pasada campaña.
El año pasado, al igual que lo que ocurrió en campañas precedentes, las variedades tempranas se empezaron a recoger en Castilla-La Mancha principios de agosto.
Pero este año, las muestras recogidas en los últimos días confirman un retraso en la maduración de fruto de al menos 15 días respecto a la pasada vendimia, por lo que las bodegas y cooperativas consultadas por Efe coinciden en que las variedades tempranas podían empezar a recogerse a partir del 20 ó 25 de agosto e, incluso, según las zonas, la última semana de este mes.
Sin embargo, la vendimia no se generalizaría hasta el 7 o el 10 de septiembre con la recolección de las variedades autóctonas: airén y cencibel o tempranillo.
Pesa a que las heladas primaverales y las tormentas de granizo han afectado a zonas muy concretas de Castilla-La Mancha, si la situación no cambiara todo apunta a que será una cosecha "normal" en cantidad y "excepcional" en calidad, dentro de la media de los últimos cinco años, y con una estimación de 23,8 millones de hectolitros entre vino y mosto.
Con arreglo a esta previsión, la producción aumentaría un 22,3 % respecto a la pasada campaña en que se alcanzaron 19,53 millones de hectolitros, según Cooperativas Agro-alimentarias, aunque la mayoría de las bodegas consultadas cifran el incremento de la producción en un 15 %.
Fuente: CLM 24.
